23 de agosto 2013 - 10:38
Aguardan la finalización de una plaza "a medio hacer"
En Bernal Oeste, casi en el límite con Avellaneda, los vecinos se ilusionaron con las promesas de un espacio verde para disfrutar en familia, pero sólo les pusieron los caños de unos juegos que nunca pudieron utilizar.
aguardan la finalizacion de una plaza a medio hacer
Un barrio entero de Bernal Oeste, el "24 de Marzo", todavía espera que el Municipio de Quilmes finalice la construcción de una plaza pública, cuyas obras fueron iniciadas en un predio donado por un humilde club, pero -de un día para el otro- quedaron a "medio hacer".

El espacio público en cuestión está ubicado sobre la avenida Agustín Pedemonte (la continuación de Zapiola) y la calle 191. Allí hay una manzana que, según explicaron, pertenece al Club Zapiola. Una parte de esos terrenos, la que da a la calle Rodolfo Ragucci, fue cedida a la comuna para que se construya una plaza, pero hace más de un año que se paralizaron los incipientes trabajos.

Fue el presidente de dicha entidad barrial quien, en diálogo con El Quilmeño, expresó su desilusión por la no continuidad del proyecto, tan necesario para los vecinos de la zona. "Nosotros donamos una parte del predio al municipio para que haga una plaza. Luego, trajeron una montaña de tierra para rellenar el suelo y los caños para armar los juegos para los chicos. Pero eso fue todo y la obra quedó en la nada, a medio hacer", lamentó Héctor Luna, el titular de la institución social y deportiva.

Asimismo, el fomentista explicó que "desde hace un año me vienen 'bicicleteando' con que la van a terminar". "El sábado pasado festejamos el Día del Niño y vinieron como 600 personas. Veía a los pibes jugando en los caños oxidados, los que pusieron para armar los juegos de plaza, y se me partía el corazón", remarcó Luna, al tiempo que agregó: "Los vecinos se enojan conmigo. Vienen y me preguntan cuándo van a terminarla. La verdad es que yo los entiendo a ellos, la plaza más cercana está a casi dos kilómetros y en todo este sector no hay un lugar digno para llevar a los chicos a jugar".

El predio -desperdiciado y en el abandono- es mantenido por vecinos que limpian y cortan el pasto.