El presidente de la Unión Vecinal Crucero General Belgrano, Raúl Finn, volvió a denunciar la peligrosidad que implica para los vecinos de los barrios José Hernández y La Matera, debido a que las familias que se asentaron a la vera del arroyo La Piedras, destruyeron el terraplén que se había colocado en el lugar para evitar futuras inundaciones.
En este sentido, el vecino y titular de la entidad, cuya responsabilidad es la limpieza del arroyo Las Piedras en el tramo correspondiente a la avenida San Martín hasta Camino General Belgrano, se refirió a este inconveniente que amenaza a dos barrios en caso de que el curso de agua se desborde ante alguna fuerte lluvia.
Cuando en diciembre del año pasado un grupo de vecinos se asentaron en esas tierras cercanas al arroyo, tiraron abajo el terraplén ignorando su función ante posible inundaciones y desde ese momento se han sucedido varios reclamos de lugareños cada vez que llueve y crece el curso del arroyo.
“Desde la toma de las tierras se han complicado bastante las cosas para los vecinos de los barrios. Porque han tomado las tierras del terraplén que impedía los anegamientos. El sector tomado es el comprendido entre las fábrica ex Massuh y el Camino General Belgrano, a lo largo de 1800 metros, donde se colocaron compuertas, y donde el Municipio y la Dirección de Hidráulica de la Provincia están construyendo unas plantas e bombeo para sacar el agua que se junta en el barrio cuando las compuertas se cierran, al estar el nivel del arroyo muy alto”, explicó Finn.
Al respecto, el fomentista, detalló que se tardaron “4 años en lograr que el municipio construya ese terraplén, que impide que el agua del arroyo ingrese a los barrios. Ni siquiera nos dejan limpiar la basura del arroyo”, sentenció en alusión a las cientos de familias que se asentaron en ese predio de uno 300 metros, situado en la calle 822 hasta la 816 de José Hernández.
Asimismo, explicó que también se sacó otro terraplén ubicado en La Matera, en avenida San Martín detrás de la Massuh y por ese motivo sostuvo: “Es muy riesgoso, no solo para esa gente que está viviendo al lado del arroyo sino para todos los habitantes de los barrios aledaños” luego de lo que recordó que en 2002 hubo dos chiquitos “murieron porque los arrastró la correntada”, razón por la que volver a colocar esas tierras es importante.
Con relación a la obras que hacen faltan en la zona, recordó que el Municipio está “construyendo desagües en 822, se pusieron compuertas, construyen las estaciones de bombeo. Pero nada de esto tiene sentido si tenemos gente viviendo al margen del arroyo sin terraplén”.