La falta de respuestas del Consejo Escolar de Quilmes terminó por colmar la paciencia de un grupo de madres que mandan a sus hijos a esa institución pública, ubicada en la esquina de las calles Cabo Sessa y 187.
En ese sentido, Alejandra Pastor -una de las manifestantes- aseguró que "desde el mes de agosto que estamos pidiendo mobiliario junto a las autoridades de la escuela y siempre nos ponen una excusa distinta".
"Verdaderamente, es una vergüenza, los chicos quieren estudiar como corresponde. Sino no vendrían a clases como vienen", remarcó.
La Secundaria Básica (ESB) 64 tiene, entre el turno mañana y tarde, una matrícula activa de 205 alumnos que pertenecen a los barrios Villa Gaete, La Cañada, 25 de Mayo y San Valentín. Actualmente, en la escuela se registra un faltante de 30 sillas y 15 pupitres dobles, mobiliario que fue prometido en varias oportunidades pero nunca llegó. "Mi hijo viene caminando 17 cuadras con una silla de mi casa para poder estudiar", añadió una de las tantas madres.
Estado ausente
Las madres fueron hasta el Consejo Escolar quilmeño a pedir ayuda, pero "nos dieron la espalda", según expresaron. "Nos atendió Mario Giunta (presidente del Consejo Escolar) y enseguida se lavó las manos, nos mandó a hablar con Susana Barriga, una consejera que nos prometió soluciones que todavía estamos esperando", señaló Lucila Romero, otra mamá, quien contó que después de las Pascuas iban a mandar las mesas y sillas faltantes, pero no eso no sucedió.
Ante la última protesta, las autoridades educativas de Quilmes se excusaron en el drama de la ciudad de La Plata. "Es entendible lo de la inundación, pero nosotros venimos reclamando hace ocho meses", enfatizó Romero.
Los chicos pierden entre uno o dos días de clase por semana al ser turnados. Hasta el momento, perdieron seis días de estudio, de 18 que deberían haber tenido.