07 de enero 2013 - 12:24
Amenazan a la familia que denunció daños en su casa por una obra
Los La Volpe viven en Bernal, y su vida se alteró por la excavación realizada para construir un edificio que dañó la medianera. Tras lograr la paralización de los trabajos, comenzaron a recibir insultos y amenazas.
amenazan a la familia que denuncio danos en su casa por una obra
La familia quilmeña La Volpe no se rinde y sigue firme para defender su casa, que desde octubre está siendo destruida, paradójicamente, por la construcción de un edificio de 8 pisos, en Rodríguez Peña 36 de Bernal.

Diego y Silvina, junto a sus dos hijos de 2 y 12 años, se encuentran indefensos, no sólo por la situación de su vivienda, sino porque fueron amenazados por desconocidos, que pretenden callar sus reclamos.

Sin embargo, no lo van a conseguir, ya que los La Volpe ofrecen resistencia y solicitan la clausura definitiva de la obra (suspendida momentáneamente).

El panorama de la familia es desolador, ya que su casa posee numerosos daños. En diálogo con este medio, Diego La Volpe enumeró las roturas: "Destrucción de la medianera, donde está el living, la cocina y el dormitorio; filtraciones en las paredes y pisos levantados".

Consultado sobre cuál es el origen de los daños, precisó: "La obra de construcción de un edificio de ocho pisos en Rodríguez Peña. La realización de sus cimientos y las excavaciones tocaron la medianera de mi casa".
A su vez, recordó que su vivienda es una casa reciclada que le costó mucho conseguir y consideró que "es una locura perderla de esta manera".

"Me prometieron que a mi casa no la iban a dañar, no lo cumplieron, luego, el 10 de diciembre, se comprometieron a que iban a rellenar los pozos , cosa que todavía no hicieron. Estas personas no tienen palabra, sabían que iban a destruir mi casa y que allí viven dos niños, que son mis hijos", resaltó el señor La Volpe.

Desde hace tres meses, Diego La Volpe no sólo está perdiendo la casa sino a su familia y mucho dinero.
En relación al primer punto, señaló que "mis hijos y mi mujer pasan algunos días fuera de la casa. Nochebuena y Navidad la pasé solo; mientras que en Año Nuevo estuvimos juntos acá".

La razón del distanciamiento trasciende el pésimo estado del hogar. "Recibimos numerosas amenazas telefónicas por parte de desconocidos. El 14 de diciembre recibí 12 llamadas", confesó.

El contenido de las amenazas es escalofriante. Diego reveló que del otro lado del teléfono le advirtieron: "Sabemos donde vivís y de qué trabajas", a lo que sumaron una catarata de insultos.

En lo que concierne al dinero, precisó que lleva gastado 50 mil pesos y que para juntarlos tuvo que pedir un préstamo.

"Tuve que pagar por la medida cautelar; a tres abogados; a un escribano que diera fe de la destrucción de mi casa; y a un arquitecto. También, necesité plata para pagar los pasacalles y todos estos elementos que utilizo para reclamar. Yo estaba planeando comprarle un auto a mi mujer para que lleve a los chicos a la escuela", enfatizó.

Luego Diego declaró que "no sabemos quiénes son los verdaderos dueños de la construcción de Rodríguez Peña 36".

"En el boleto de compra venta figura el nombre de un vecino mío, que se presenta como un amigo de los dueños de la obra; y en el expediente figuran los dueños anteriores del lugar; mientras que en la escritura figura la hija del supuesto dueño".