A su vez, admitió que "en los 52 años que sigo a Quilmes insulté cientos de miles de veces, ¿qué derecho tengo a apuntar contra el socio? Sí puedo decirle que vamos por un camino que no es saludable".
Actitud
Por eso, volvió a poner el foco en la actitud de Vivas: "Los profesionales, tanto mi caso, como el de un policía, ¿se va a andar enojando por un agravio? Es una estupidez y no tiene que hacerlo. Tiene que mostrar temple y estar al frente de la situación porque si el capitán no es el que tiene la serenidad no lo va a hacer nadie".
Por último, aseveró que el club debe tomar una decisión con los fanáticos que se apoyan en las barandas de las plateas del Centenario, cercanas al campo de juego. "Ya lo hicimos (prohibir apoyarse) en alguna oportunidad, hasta con carta documento, y volveremos a hacerlo", apuntó.
La deuda con el plantel complica el panorama
Si hiciese falta algún tema más para romper la tranquilidad de Quilmes, antes del partido frente a Rafaela, los jugadores decidieron no concentrar como medida de protesta por una deuda económica que el club mantiene con ellos: "El conflicto es algo que tenemos con AFA para definir los términos en los que nos van a pagar el dinero", contó el presidente Aníbal Fernández.
En ese sentido, sostuvo que esperaba una mayor comprensión por parte de los futbolistas. "Si me dicen que los jugadores tienen derecho al planteo, claro que lo tienen. Como ministro de Trabajo que fui estoy a la par, pero desde el punto de vista futbolístico 'muchachos déjense de joder, en ningún lugar del mundo le hacen esto a un club que vienen pagando religiosamente todos los meses' en los últimos 3 años", resaltó.
Por eso, pidió calma a los jugadores: "Que tengan un poquitito de tolerancia porque discutimos para no tener problemas en futuro. Tratando de encontrar una alternativa que garantice como van a entrar los fondos".