De cara a este clásico regional, el equipo de Guillermo Szeszurak llevó a cabo ayer una tarea táctica, en la que hizo hincapié en la pelota parada. Es que el Búfalo no quiere dejar nada librado al azar y por eso optó por dividir a los jugadores en grupos para poder visualizar mejor cada detalle.
Entre las aristas que dejó el entrenamiento, Hernán Centurión, con una molestia en la cintura, trabajó de modo diferenciado mientras que Marcos Soza se reincorporó a las prácticas junto a Matías Polack, ya se habían ausentado el martes por problemas personales.
Asimismo, de a poco, el plantel sigue recuperando su ánimo, después de una derrota dura en el debut: "Fue el primer paso que dimos en esta categoría. Había un poco de nervios en algunos chicos que jugaban por primera vez en la C. Controlamos el partido en todo momento, aunque se noto el peso de la experiencia de Español", aseguró Daniel Caputo.
A su vez, más allá de la bronca por este tropiezo, el defensor pidió poner la cabeza en el clásico: "Si nos decían de jugar el próximo partido lo jugamos ya. Es que estamos convencidos de que con Berazategui vamos a ganar. Estamos a tiempo para corregir errores y afinar la definición", manifestó en diálogo con el programa radial El Mate tiene Banca.
Un reencuentro
Para el equipo de la Barranca, el clásico del martes será un partido muy especial porque ambos equipos no se veían las caras desde el 9 de febrero de 2008. En aquella oportunidad, Berazategui recibió en el Norman Lee a Argentino jugando en la Primera D, y el triunfo fue para el Mate por 3 a 1, con una gran actuación de Héctor Amarilla.