El triunfo de Argentino de Quilmes sobre Central Ballester fue ajustado pero no por eso menos meritorio. Fue un 4-3 que dejó tranquilo al entrenador Fernando Rizzo por el resultado y los tres puntos cosechados, aunque preocupado por ciertos tramos del encuentro en el que el rendimiento del Mate bajó considerablemente. Por eso, previo a lo que será el choque del próximo jueves ante Sportivo Barracas Bolívar, en el marco de la 17ma fecha del torneo de la Primera D, en un duelo suspendido a partir de la falta de médico el 16 de diciembre del año pasado, el técnico fue autocrítico y destacó que su equipo “deberá acostumbrarse a jugar bajo la presión de ser candidato al ascenso”.
Relajado tras la victoria, aún así, el DT es preciso a la hora de exponer ciertas deficiencias del plantel que comanda. “Somos un equipo confiable pero pese a la mayor actitud, terminamos cometiendo errores que nos cuestan caro. En esta oportunidad nos dormimos en el final, el rival lo notó y casi nos quedamos sin tres puntos fundamentales”, sostuvo. La referencia es clara. El conjunto quilmeño ganaba sin sobresaltos 4-1 y en el último cuarto de hora del compromiso, el adversario de turno, que marcha último en la tabla de posiciones, despertó, se incentivó y vio la oportunidad para marcar dos tantos, algo que retrasó al elenco visitante y estuvo cerca de dejarlo sin el triunfo.
“Hay que ser conscientes que los partidos duran 90 minutos. Fuimos dos equipos en uno, porque supimos encontrar los espacios para convertir pero a su vez dimos muchas ventajas en el fondo para que nos marcaran. La verdad es que requerimos encontrar un equilibrio. De todos las fechas, este partido fue el que más fallas tuvimos”, puntualizó Rizzo.