La vuelta a la actividad oficial deparó la peor de las noticias para Argentino de Quilmes, ya que el equipo perdió ante un rival directo en la lucha por consolidarse entre los que clasifican al octogonal y más allá del resultado negativo, lo preocupante fue el pobre nivel exhibido en la cancha. Sin tiempo para demasiados lamentos, pero si para analizar en qué se falló y porqué, el plantel ya entrena de cara al choque con Juventud Unida, otra vez siendo local en la barranca. El envión ganador del final de la primera parte del campeonato quedó estancado en las vacaciones y ya durante los amistosos de pretemporada se notó que al “mate” le faltaba fútbol. Algunas ausencias notorios, por caso Ramón Borda (estuvo en la platea, alentando a sus compañeros) y la que sufrió durante casi todo el torneo de Marcelo Guzmán, representan un problema para los dirigidos por Fernando Rizzo. El sábado pasado, en un partido de escaso nivel técnico, Atlético Ituzaingó lo derrotó 3 a 0, quizás con cifras exageradas, pero plenamente justificada su victoria. Argentino nunca le encontró la vuelta al partido. Corrió y metió, pero careció de claridad para manejar la pelota y una vez que los del Oeste lograron abrir el marcador, contaron con mayores espacios para lastimar y así lo hicieron. En desventaja, el apuro derivó en mayores imprecisiones y los cambios en función ofensiva (debutó el chico Gustavo Escobar, de 18 años) para revertir la historia no trajeron mayores soluciones. Con esta caída, los de la barranca quilmeña volvieron a quedar más allá del noveno puesto en la tabla de posiciones y deberá remar nuevamente desde atrás para meterse en ese selecto grupo, tal el objetivo planteado con la asunción del actual cuerpo técnico. Esta etapa de transición en el club, donde se apostó a las obras de reacondicionamiento de la cancha, no se ha fijado metas superiores, aunque, por historia, Argentino está obligado a dar pelea por el ascenso. Esta semana, al margen de algunas charlas de replanteo, servirá para seguir de cerca de la recuperación física de Marcelo “Polaco” Guzmán (nadie lo quiere apurar, pero el equipo lo necesita y mucho), seguir buscando alternativas para mejorar en todas las líneas e insistir en que se trata de una lucha de partido a partido. Por ejemplo, se viene Juventud Unida, al que ganándole se lo desplazada de los lugares de clasificación al reducido y allí reside la trascendencia del choque. El cuerpo técnico ya podrá contar con el lateral-volante Matías Gutiérrez, que cumplió la fecha de suspensión, y casi con seguridad con el defensor Matías Fernández, a quien le resta la habilitación para poder actuar, tras ser cedido por Arsenal de Sarandí para cubrir el 5to. Cupo de se solicitó ante la operación del paraguayo José Feliciano Ledesma. “Sufrimos una derrota dolorosa, pero que también sirve para sacar conclusiones. Veníamos con mucha confianza y nos equivocamos, al estar nerviosos, apurados, ante un rival ordenado. De esa manera, cuando no pasaba nada, se pusieron 1 a 0 y después supieron aprovechar todos los errores que cometimos”, analizó el director técnico de Argentino de Quilmes, Fernando Rizzo, al referirse al 0-3 ante Ituzaingó.