Está claro que el zaguero central Matías Polack había recibido dos fechas de suspensión por haber acumulado 10 tarjetas amarillas en un período de tiempo menor a los 60 días en el partido de la penúltima fecha del campeonato de la Primera "C" ante Dock Sud. En Argentino se interpretó mal y sin verificar la información oficial entendieron que solo había recibido una fecha de sanción (suponiendo que eran cinco amarillas) y que la cumplió en el encuentro ante Argentino de Merlo.
El cuerpo técnico lo convocó para el partido de ida con Defensores de Cambaceres y estuvo en el banco, debiendo ingresar por el lesionado Matías Correa y encima, ya en el descuento, vio la tarjeta roja. Cuando el expediente de Polack llegó al Tribunal de Disciplina de AFA, se determinó la "mala inclusión", pues le restaba una fecha de suspensión y entonces, se abrió una actuación de "oficio", sin que mediara una protesta formal de la institución de Ensenada.
Se le dio vista a Argentino de Quilmes para efectuar el descargo, pero el propio presidente reconoció el "error" y habrá que ver las consecuencias inmediatas hacia el "interior" de la Comisión Directiva, descartándose que el jugador no seguiría en el plantel y como quedará la relación con el DT Oscar Santángelo.
En medio de este conflicto, el domingo, a las 15 y con el arbitraje de Damián Rubino, el elenco de la barranca quilmeña afrontará la revancha con la obligación de ganar por dos o más goles para llegar a la final del reducido o imponerse por la mínima diferencia, forzando la definición por penales. Otro resultado lo dejará afuera y esto motivaría que se profundicen los cuestionamientos internos.
Sin Cristian Tello, ni Walter Hermoso que llegaron a la quinta amarilla y obviamente, sin Matías Polack (recibiría no menos de cinco fechas de suspensión) y con Nahuel Arias y Matías Correa muy complicados por sus lesiones, Argentino va por otra hazaña en esta temporada, en la que ya dio varios golpes.