“Fue importante habernos recuperado rápidamente de la derrota con Ballester, frente a un rival que está arriba nuestro y sobre todo, demostrar que el equipo puede estar a la altura de las circunstancias. Nos quedan tres finales, dos ante Lugano y Claypole, que pelean por lo mismo, clasificar al reducido y lo más arriba posible”, destacó Fernando Rizzo, el DT del “mate”, tras la victoria por 2 a 0 ante Centro Español, que dejó al elenco de la barranca quilmeña bien perfilado con vistas al tramo decisivo del campeonato. Se sabe que, desde hace muchas fechas, Argentino se despidió de la pelea por el ascenso directo y el objetivo quedó bien claro, lograr un rendimiento regular y meterse en el reducido. Ahora, como meta inmediata aparece en el horizonte trepar hasta, al menos, el 5to. puesto que le otorgue la ventaja deportiva en la primera fase del octogonal. De todas maneras, hay quienes prefieren que la definición llegue cargada de responsabilidades, a los efectos de conseguir una superación en lo futbolístico. La recuperación del “Polaco” Mario Guzmán _autor del tanto que abrió el marcador ante los “gallegos”-, la puesta a punto de Ramón Borda y el satisfactorio nivel alcanzado por piezas claves en el equipo, como Guillermo Rodríguez, Emanuel Ibáñez y los delanteros Gonzalo Vivanco y Hernán Centurión, generan un clima de expectativa para lo que viene. No obstante, la gente del “mate” conoce de frustraciones recientes y todavía cuesta ilusionarse, aunque en esta temporada, en la que se arrancó con menos expectativa, quizás llegue el premio. La goleada recibida la semana anterior cargaba de obligaciones a este irregular Argentino de Quilmes y en la previa ya se palpaba que había que cambiar, para buscar un golpe de timón. El cuerpo técnico introdujo varias modificaciones, que redundaron en un mejor andar, aunque hubo que esperar hasta el segundo tiempo para que llegaran las emociones. Al margen de ello, fue el local quien ejerció un ostensible predominio a lo largo de los 90 minutos y Centro Español apeló a los centros y pelotazos frontales en su intento por achicar el marcador.