09 de noviembre 2010 - 00:00
Argentino suma pocos puntos y muchas dudas
Otro empate de esos que no suman y al mismo tiempo, restan bastante. Argentino de Quilmes no pudo ante Central Ballester, lleva seis partidos sin ganar y si bien se mantiene a tiro de la posición de los que clasifican al octogonal del reducido por la Promoción, se ubica más cerca del fondo que de los que pelean arriba en el campeonato de la Primera D. El Mate atraviesa un período de crisis futbolística, en una temporada donde las expectativas de ascenso eran menores de las anteriores, pero nadie imaginaba que el equipo estuviera tan lejos de constituirse en animador del torneo, de ser protagonista. Hoy, pese al cambio de entrenador, el rumbo no pudo ser enderezado y cada partido que pasa, significa una nueva decepción para sus desesperanzados hinchas. En la calurosa tarde del domingo, Argentino no pasó del 0 a 0 ante un rival que se ha fijado como premisa engrosar su promedio y marcha penúltimo. La carencia de ideas fue el común denominador de un partido para olvidar rápidamente y que, en la previa, se presentaba como una ocasión inmejorable para que los dirigidos por Fernando Rizzo volvieran a la victoria. El elenco de la barranca quilmeña apenas lo intentó en algunos pasajes del partido, pero la rápida variante por la lesión de Hernán Centurión y los cambios posteriores de orden táctico, con los ingresos de Cristian Tello y Leandro Otero, no alcanzaron para modificar la pobre imagen que entregó el equipo. Enfrente, tuvo a un Ballester conformista, que se aferró a la igualdad y que cuando atacó desnudó problemas en el fondo local. “Lo único que rescato como positivo es que no nos convirtieron, de lo demás, es poco lo que queda. No fuimos agresivos y si bien pudimos manejar la pelota por más tiempo, nos costó muchísimo generar situaciones de gol. Hay que seguir trabajando, es la única forma que conozco de salir adelante”, manifestó Rizzo, al término del 0 a 0, el cuarto empate consecutivo, desde que inició su segundo ciclo dirigiendo en el club. Nadie lo admite públicamente, pero los dirigentes, el cuerpo técnico, el plantel y los hinchas aguardan la llegada del receso, que amaga con ser una etapa de decisiones importantes. ¿Llegarán refuerzos?, ¿habrá más desvinculaciones?, ¿se incrementará el presupuesto para el fútbol, tras la inauguración de la tribuna cabecera local?, ¿se apostará sólo a la remodelación del estadio, con la continuidad de las obras?. Son sólo algunos de los interrogantes. En la semana, se conoció que el defensor Matías Bravo, otrora capitán y referente del “mate” por trayectoria, no seguirá en el club, tras mantener una charla con el entrenador, en la que se le manifestó que “no estaba bien” y que lo mejor sería que “cambie de aire”. De esta manera, se abre una etapa, en la que el éxodo de futbolista sería importante, tanto para que lleguen incorporaciones, como para darle más minutos en cancha a varios de los juveniles que fueron promovidos a Primera. Hoy, el plantel retorna a las prácticas y entre lesiones (por caso, José Ledesma), bajos rendimientos y cuestiones tácticas a modificar, empieza una semana, en la que se tendrá que trabajar mucho, con vistas al partido ante Centro Español. En relación a ese encuentro, podría disputarse recién el próximo lunes, ya que la cancha de Cañuelas, estará ocupado por una fiesta en la ciudad, durante sábado y domingo.