Asimismo, señaló que “esta gran movida que organizamos sirve para que la gente sepa que los graffiteros no son vándalos que arruinan paredes, sino que aportan su arte por una idea”. En ese sentido, adelantó que su próximo objetivo es dialogar con las autoridades de la empresa Pavisur, para obtener una autorización que le posibilite organizar otra jornada artística sobre un paredón de la calle 102, entre 6 y 7.
“Debo agradecer a Kuwait pinturas por los materiales donados, a mi familia que estuvo apoyando siempre en todo momento y a los artistas que participaron, especialmente a Gens que me bancó para organizar todo”, sentenció Condro.