"Estaban sacados"
Dos sujetos ascendieron en la parada situada a la altura de la estación ferroviaria quilmeña, y poco después mostraron sus intenciones: mientras uno le colocó un elemento punzante en el estómago al chofer, otro comenzó a sustraer las pertenencias a los usuarios, en medio de fuertes gritos. “Estaban sacados, parecía que estaban bajo el efecto de alguna droga”, afirmaron los afectados.
El conductor sufrió reiteradas amenazas de muerte para que les entregara el celular, los anteojos y el poco dinero que llevaba consigo, apenas 10 pesos.
En un momento, los delincuentes decidieron bajarse, y la pesadilla dio paso a la bronca e indignación del colectivero, que optó por seguirlos con la unidad, y luego a pie, lo que llevó a los desconocidos a desprenderse del botín. El chofer llegó a trabarse en lucha con uno de ellos, que finalmente logró darse a la fuga.
El atraco se sumó a la serie de hechos de inseguridad que se vienen registrando en Quilmes, y que motivaron la semana pasada concentraciones de vecinos en distintos puntos del distrito exigiendo mayor presencia policial. A partir de la reacción de la comunidad, el intendente Francisco Gutiérrez se reunió con el ministro Ricardo Casal, y anunció la incorporación de 48 patrulleros y la apertura de nuevas comisarías, aunque en el término de un mes, y el refuerzo del personal de Gendarmería Nacional.
Por otra parte, marca como los colectivos siguen siendo el blanco de la delincuencia, a pesar de la instalación de botones antipánico en gran cantidad de unidades. Otra iniciativa para frenar ataques a micros fue la de instalar cabinas de protección para los conductores, aunque nunca se llevó a la práctica.