En tanto, se recuerda a los vecinos que deben consumirse sólo chacinados, embutidos o carnes en lugares habilitados, que expongan productos con el rótulo correspondiente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Asimismo debe cuidarse que los alimentos se encuentren bien cocidos, y abstenerse de consumir aquellos de origen dudoso, en especial si son de fabricación casera.
Cabe destacar que ante los primeros indicios de la enfermedad detectados en el barrio La Capilla, el Municipio convocó al Ministerio de Asuntos Agrarios de la Dirección Provincial de Ganadería y Mercados, organismo encargado de la habilitación de los criaderos, así como también al SENASA, quien fiscaliza este tipo de producción.
De esta manera, trabajó conjuntamente a través de la Dirección de Inspección General, la Subdirección de Bromatología y Zoonosis y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, en un operativo que detectó la presencia de un criadero de cerdos, que al ser analizados, arrojaron resultados positivos de triquinosis, por lo que se procedió rápidamente al retiro de los animales.
Por su parte, la Dirección de Inspección Municipal actuó a través de la clausura del lugar (ubicado en Hudson y Monasterio del barrio La Capilla), habiendo vuelto a constatar en el día de ayer que el establecimiento aún permanece sin ejercicio de actividad. A dicho lugar se concurrió a través de la secretaría de Ambiente.
En tanto, también se localizó la procedencia de embutidos de fabricación casera contaminados, luego de que un hombre que presentaba síntomas de la enfermedad acercara muestras del chacinado que aún conservaba en su domicilio. Fue así que se identificó la carnicería (también de La Capilla) que vendía estas facturas de cerdo en mal estado, la cual permanece clausurada.