Los abuelos
recibirían un trato inhumano por parte de los responsables del geriátrico, motivo por el cual se encontrarían en un estado de salud deplorable.
De acuerdo a dichos de los denunciantes, "los abuelos estarían comiendo todos los días guiso, fideos con salsa, arroz y polenta", publicó
El Radar del Sur. Según ese medio, muchos de los internos
"duermen sobre los colchones por falta de sábanas y otros en colchonetas".Asimismo, indicaron que la ex clínica cuenta con un edificio muy "antiguo" que "carece de mantenimiento; lo que ocasiona serias deficiencias de infraestructura. En este sentido, señalaron que "la mayoría de los baños se encuentran tapados o rotos, y los abuelos se deben arreglar con sólo cuatro baños".
El geriátrico no cuenta con habilitación municipal y tampoco tendría permiso que emite la Provincia de Buenos Aires para funcionar.