Una corrida y excelente definición de Gonzalo Vivanco estableció el 2 a 1 y, enseguida, otro lindo tanto de Benítez comenzaron a liquidar la historia, que quedó sentenciado con el cabezazo limpio de Iván Islas anticipando a la salida del arquero.
Fiesta en la tribuna cabecera, repleta de banderas y aliento, sin lugar a los tradicionales cuestionamientos de los plateístas. Todos unidos en un sólo grito, el de "El Mate se va de la D....". Es que fue una victoria para recuperar la fe, aún en los más escépticos. Y esa confianza que se debe traducir en potenciar el rendimiento de un equipo que parece encontrar su mejor forma en el momento indicado, el de la definición. Son los mismos que fueron eje de la bronca en el ascenso directo que se llevó Fénix, de allí la duda que subyace.
De todas maneras, lo importante es que Argentino demostró a propios y extraños que es candidato, que quiere subir en la Promoción (en la que espera Luján) y que desde algunos aspectos de su rendimiento colectivo, más algunos individuales (como el batallador Guillermo Rodríguez, un Ramón Borda conductor y la capacidad de sus delanteros, al margen de la ausencia del goleador Diego Leguiza), potencia sus chances de sacarse la mufa de estos últimos años en la menor de las divisionales de AFA.