Todos los plazos vencieron, se cruzaron cartas documentos, y hubo un pseudo acuerdo, comprometiéndose desde la biblioteca en seguir en el lugar algunos meses más, para luego pasar a otro sitio. Eso no ocurrió.
"El tiempo ha pasado y, que se sepa, la situación no ha variado mayormente, pues quienes "ocuparon" el lugar, aún siguen allí. Todo parece permanecer en una nebulosa y nadie se hace cargo, responsablemente, de esa dependencia que, sin dudas, pertenece a la entidad mercantil del Cruce", expresó un vecino de la zona. Sería lógico que las partes involucradas aclaren fehacientemente el tema.