La furia de un automovilista, que en la madrugada del domingo efectuó varios disparos al aire en la estación de servicio ubicada en avenida Calchaquí y Craviotto, en Quilmes Oeste, reavivó la preocupación de los vecinos que añoran volver a vivir en un barrio sin violencia ni desmanes. En las primeras horas del último domingo, el conductor de una camioneta Gran Cherokee arribó a la estación de servicio del barrio Parque Calchaquí donde se encontraban varios clientes y decidió estacionar en un espacio no permitido, por lo que fue alertado por uno de los empleados que le solicitó que opte a otro lugar. Ante la negativa del conductor, el empleado insistió, dando lugar a una discusión que derivó en la decisión del dueño de la Cherokee de tomar el arma que guardaba en su camioneta y, sin más, comenzar a disparar al aire, sin ningún blanco específico. Afortunadamente, nadie resultó herido en el suceso, pero los disparos generaron pánico entre los clientes y empleados de la estación de servicio, además en vecinos que inmediatamente se comunicaron con la comisaría 9na. para que asistan al lugar. “Se trató de un hecho aislado, que lógicamente conmocionó a la gente que se encontraba en la estación de servicio que, por ser sábado a la noche, era mucha. En realidad, no se puede vincular a que sea en una zona de boliches o al problema de nocturnidad, sino que fue un hombre fuera de sus cabales que ante una discusión comenzó a los tiros”, indicó el subcomisario de la Comisaría 9na. Marcelo Drago. Según indicó el policía, “de acuerdo al relato del playero y la declaración de varios testigos, el hombre quería estacionar su camioneta en un lugar prohibido de la estación de servicio, y ahí comenzó a discutir con uno de los empleados hasta que extrajo un arma y empezó a disparar, por suerte sin herir a nadie. Disparó al aire tres o cuatro tiros y se dio a la fuga”.
Perturbados
“El hombre estaba solo y se están averiguando ciertas pistas dadas por los testigos. No hubo captura de las cámaras de seguridad como se dijo, pero la fiscalía está trabajando en el tema y el caso está caratulado como “abuso de arma de fuego y daño”, señaló Drago. La avenida Calchaquí es frecuentada cada fin de semana por miles de jóvenes que llegan hasta allí para asistir a los bares, pubs y boliches que se encuentran en su extensión. Las corridas y peleas nocturnas se han vuelto frecuentes los viernes, sábados y domingos, como así también los ruidos molestos que tanto perturban a quienes viven en los alrededores. “Desde la comisaría se realizan refuerzos y es un tema prioritario para nosotros el de la nocturnidad. Mantenemos reuniones permanentes con los vecinos, escuchamos sus demandas, las entendemos y buscamos hallar una salida que nos permita impedir que se generen hechos de violencia y los disturbios en la calle. Afortunadamente, las peleas se han reducido, pero hay que tener en cuenta que son miles los chicos que llegan. Hay mucho más control y siempre trabajamos para superarnos”, indicó Drago que desvinculó el hecho del domingo con la presencia de boliches en la zona, “fue un caso que pudo haberse registrado en cualquier lugar. Fue la reacción de un hombre que estaba totalmente atacado por la ira”.