En medio del mal momento futbolístico que atraviesa el plantel de Quilmes, y luego de las pintadas agresivas que aparecieron en la sede del club, un grupo de 300 hinchas participó de un banderazo en apoyo a los jugadores que tuvo lugar en el Estadio Centenario durante la práctica de fútbol de la tarde. La iniciativa surgió en un grupo creado en la red social Facebook y, a medida que iba pasando el tiempo, se sumaron a la idea cientos de fanáticos que ayer, desde las 17, se acercaron a presenciar el entrenamiento y manifestaron respaldo con decenas de banderas y cánticos de aliento. No obstante, lo más llamativo de la jornada ocurrió en el segundo turno de la práctica, cuando los hinchas comenzaron a insultar al uruguayo Gustavo Varela, uno de los integrantes más resistidos. Cuando recién transcurrían 25 minutos, el director técnico, Leonardo Madelón, decidió suspender el encuentro de los suplentes para preservar al jugador. Lo más grave es que, según el comentario de algunos de los presentes, “Varela hizo un gesto hacia la tribuna cuando se estaba retirando” y, en ese momento, el insulto fue total. Para apaciguar las aguas, Madelón se acercó hasta donde estaban los simpatizantes e intercambió algunas palabras con ellos. En tanto, durante la práctica trascendió que el presidente de la institución, José Luis Meiszner, estaría evaluando la posibilidad de pedir una licencia para tomarse un respiro de todos los conflictos que aquejan a Quilmes. Con respecto a lo estrictamente futbolístico, los titulares ganaron por 3 a 1 a la cuarta división. Los 11 que el técnico paró en cancha fueron: Hernán Galíndez; Hernán Grana, Danilo Gerlo, Gervasio Núñez; Pablo Garnier, Enzo Kalinski, Franco Cerro; Miguel Caneo; Diego Torres y Martín Cauterucchio.