Luego de algunas fechas en las que los resultados no se daban, o se dan de una forma que no los llenaba, ante Lanús pudieron desplegar todo su juego y colmaron sus expectativas. Aún sabiendo que el rival se presentó con un equipo muleto, los de Florencio Varela volvieron a los entrenamientos con la satisfacción de la tarea hecho y a la manera del entrenador del Halcón, Sebastián Beccacece.
El plantel coincidió, tras el cotejo, en que la característica más importante del Halcón es la presión y la asfixia futbolística, condición que logró potenciar Beccacece en las pruebas y contrapruebas.“Ganamos por la inteligencia que tuvimos a la hora de hacer bien los cambios, ajustar las piezas y mantener el criterio de la presión, supimos dónde y cómo buscar la pelota en el campo contrario, y eso nos dio la pauta de por dónde había que rodear a Lanús”, sentenció Mariano Bareiro.
El ex defensor de Racing precisó que el hecho de mantener “una mentalidad y un juego criterioso” llevó al Halcón a buen puerto y manifestó: “Pudimos controlar las acciones en el primer tiempo, y en el segundo, cuando vimos que no estaban bien y había cansancio en Lanús, logramos entrar en su campo y anular sus jugadas. Ellos intentaron varias veces y se pudo frenar las llegadas”.
Los objetivos están arriba
Lejos de pensar en la tabla de abajo, Bareiro mira hacia adelante: “Estamos para sumar lo más que se pueda y terminar en una zona que nos posicione a clasificar a las Copas. Ya no se puede pretender estar entre los ocho mejores, pero sí hacer todo lo posible para conservar un nivel y mejorarlo aún más para el próximo torneo. Es un trabajo a largo plazo”.
Por último, y como una muestra de apoyo a un jugador al que a veces se le reclama una excesiva cuota de egoísmo, valoró la actitud de Agustín Bouzat a la hora de buscar incansablemente la red: “Supo afianzar su capacidad y marcó buenas diferencias este año, ojalá siga así, por el bien suyo y de todo el grupo”.