A su vez, esta acción del uruguayo sirve para presionar al Red Bull Salzburgo, club dueño de su pase, que se niega a darle la libertad de acción al futbolista ya que pretende una suma de dinero para transferirlo al conjunto de la región.
"Estamos en negociaciones permanentes para desvincular al jugador y ni bien tengamos resuelto este tema, si la decisión es jugar en la Argentina, avanzaremos con Quilmes", había reconocido hace algunos días Gonzalo Madrid, representante del atacante.
En este sentido, más allá de la falta de resolución, en el Sur son optimistas y esperan que en los próximos días el delantero se desvincule de la institución austríaca y selle su incorporación al Cervecero.