"Si la propuesta es bajar otra vez el sueldo, no tengo problema, pero siempre hago eso y nunca me cancelan. Es momento de que lo hagan porque después empieza el torneo y no podemos hablar de plata", se quejó, en declaraciones radiales.
Pese a explicar que "uno quiere volver a entrenar y estar en el grupo", el volante confesó que "no quiero que los dirigentes sientan una obligación conmigo porque no la tienen. Firmé por 18 meses y fueron 6 de palabra. Capaz ellos quieren otro jugador y se sienten obligados de cerrarme a mí. Pero tienen la libertad de negociar".
Y reflejó su sentimiento por el club: "Me llamaron de otros lados y dije que no. No tengo nada hablado con nadie. En algún lugar voy a jugar y, si no juego, quiero que quede claro que Quilmes no va a ser descarte. Prefiero no jugar más. Creo que ya lo demostré porque cuando vine estaba en la Selección.
El técnico
Braña se refirió también a las palabras de Falcioni, quien dijo que lo esperaba en el inicio de la pretemporada: "Hablé con Julio y le comenté que iba a esperar. Le dije que no cerraba las puertas, pero le aclaré que tenía algo pendiente para cancelar con los dirigentes y a partir de eso juntarnos".
De todos modos, elogió al Emperador. "Es un técnico prestigioso que estuvo en muchos equipos grandes y salió campeón. Eso siempre te seduce", concluyó.