Aun así, expresó: "Es verdad que a veces no se puede porque el rival no te deja, como ocurrió en el complemento, en donde Boca atacó todo el tiempo. Pero en el primer tiempo hicimos el trabajo que había que hacer".
Por lo pronto, el entrenador prefiere mirar para adelante y enfocarse en lo que vendrá. El calendario le impone una factible revancha a la vuelta de la esquina. El miércoles, Quilmes se verá las caras con Tigre, en el marco de la última fecha del Torneo Inicial, duelo que se había suspendido por la participación del Matador en la final de la Copa Sudamericana, el semestre pasado.