Los robos que sufren los padres del Jardín 943 no son hechos aislados. Ayer, a solo cinco cuadras del establecimiento, una mujer embarazada fue asaltada, maniatada y brutalmente golpeada frente a sus dos hijos de 2 y 4 años, quienes le quitaban la mordaza para que pidiera ayuda mientras los delincuentes desvalijaban la casa.