Otra prueba científica que podrá utilizarse en caso de secuestrar el arma usada en el hecho es la bala homicida, que ingresó por el estómago y le cortó al policía la arteria aorta ocasionando así la hemorragia que le provocó la muerte, según detallaron las fuentes consultadas.
Esa bala, calibre .380, fue extraída en la operación de autopsia y en el futuro será apta para un cotejo balístico, al igual que las vainas servidas encontradas en la escena del crimen.
Además, los investigadores cuentan con algunos identikits, ya que tanto el vecino asaltado que estuvo retenido por uno de los delincuentes en el garaje, como su esposa, que ingresó a la casa con dos de los cómplices, realizaron ante la policía dictados de rostros de los sospechosos.
El fiscal Ichazo también ya determinó que el automóvil Volkswagen Bora en el que se movilizaban los ladrones y que luego fue encontrado incendiado en cercanías de la villa Los Alamos de Quilmes, fue robado dos días antes del hecho en el partido bonaerense de Almirante Brown.‹
La policía ya realiza tareas de inteligencia en ese asentamiento ante la sospecha de que los autores del crimen del suboficial que trabajaba en la Jefatura Departamental Quilmes vivan o frecuenten ese lugar.