Un hombre acusado de abusar sexualmente de sus hijas de cuatro y de su hijastra de 7 años fue detenido por efectivos de la DDI de Quilmes en una vivienda ubicada sobre la calle 162 Bis. El sujeto se encontraba prófugo de la Justicia desde que la causa se inició en septiembre del 2010, cuando la señora que cuidaba de la nena de cuatro, que poseía dificultades para comunicarse, detectó que ella no había aprendido a ir al baño por sus propios medios. Por esto, la mujer se dispuso a ayudarla y se encontró con el terrible cuadro de una lesión en los órganos genitales de la chiquita, que señalo al progenitor como el culpable. Además, el individuo llamado Eduardo Rodolfo Doartero de 52 años, que ya poseía antecedentes por el mismo delito, fue señalado por violar a la hijastra, que también sufría varias golpizas por parte de él y de su propia madre. Como si fuera poco, Doartero recibió la acusación de otro menor que manifestó que el imputado realizaba delante de ella “exhibiciones obscenas” en reiteradas oportunidades. Este hombre vivía al fondo de la casa de las madres de la nenas, que según los vecinos, estaban mal alimentadas, desalineadas y con poca higiene. El hombre que al enterarse del comienzo de la causa, decidió abandonar su casa y dejar de frecuentar lugares habituales, familiares y amigos, no pudo eludir a los detectives que implementaron vigilancias en forma encubierta, las que dieron resultado al aprehender al acusado cuando este salía de una vivienda observada el jueves a la noche. Lo más sorprendente de este hecho es que la madre de las niñas manifestó no tener conocimiento previo de los graves delitos en el que incurría su pareja, padre, también de una beba de dos meses. Fue una vecina que se dedicaba a cuidar de las chiquitas la que tuvo el coraje de colaborar con la Justicia para que estos crímenes aberrantes no queden impunes.