Efectivos de la policía detuvieron en Ezpeleta a una mujer que obligó a su hija a prostituirse con vecinos del barrio desde los 12 a los 17 años, pero el caso salió a la luz recientemente ya que la víctima de los abusos se animó a denunciarlo cuando alcanzó los 21 años de edad.
Junto a la instigadora de esta prácticas aberrantes, de 42 años, también fue detenido un jubilado, de 73, quien sería uno de los vecinos que mantuvo relaciones sexuales con la entonces menor de edad bajo el consentimiento de la “mamá proxeneta”.
Los acusados fueron detenidos durante una serie de operativos realizados en las últimas horas en domicilios de la calle República de Francia al 2100, en la localidad de Ezpeleta.
Fuentes policiales explicaron que la víctima tenía 12 años cuando por primera vez fue forzada a prestar servicios sexuales con eventuales clientes de esa zona de Quilmes en la que vivía. La pesadilla de esa joven duró cinco, desde 2003 hasta 2007, hasta que logró poner un freno a los abusos sistemáticos, incitados ni más ni menos que por su madre.
Recién este año, con los 21 cumplidos, la víctima se acercó a una comisaría para contar los tormentos que atravesó durante gran parte de su adolescencia, motivo por el que personal de la DDI de Quilmes inició una investigación que culminó con la detención de las dos personas.