23 de diciembre 2013 - 11:35
Calor y tosqueras, una combinación muy peligrosa
Las altas temperaturas encienden las alarmas ante la posibilidad de que sean utilizadas como lugar para refrescarse, pese a que el ingreso a las mismas está prohibido y constituyen verdaderas trampas.
calor y tosqueras, una combinacion muy peligrosa
El verano acaba de comenzar, pero los días agobiantes en el marco de la ola de calor se suceden, y entre los vecinos más humildes es común tratar de resolver el agobio refrescándose en las tosqueras, virtuales trampas mortales, ya que ignoran el peligro que los acecha. Se ilusionan con zambullirse en esos espejos de agua -que abundan en Florencio Varela- y durante un tiempo olvidarse de las altas temperaturas.

El uso público o como lugar de recreación de las tosqueras o cavas no está permitido, debido a que tienen paredes que se cortan a pique, profundidades que superan los 10 metros y, como se conectan con napas subterráneas, corrientes que no se aprecian en superficie que terminan succionando a las personas -generalmente adolescentes y jóvenes- que se introducen en ellas; además, la vegetación contribuye a atrapar incluso a los que saben nadar, quienes deben enfrentar además la baja temperatura que tiene el agua, a raíz de la profundidad de los lagos que se forman en las tosqueras.

Una de las tosqueras más peligrosa es la cava de Scarpatto, situada en el humilde barrio de Villa Hudson, en la que en dos décadas se registraron casi 30 muertos. En el lugar se extrajeron grandes volúmenes de tosca, y en ese espacio el agua de lluvia formó una laguna artificial. El lecho de la misma se ubica a casi 20 metros de profundidad, y se conecta con la napa freática.

Esa cava, como otras cercanas, tiene corrientes acuáticas internas y un lecho barroso, que le impide hacer pie a quien se arrojó a sus aguas para disfrutar de un momento de esparcimiento.

El lugar además está contaminado con latas, hierros, metales, sustancias tóxicas, basura, vidrios y otros minerales. De nada parecen valer los carteles colocados por el municipio que indican "aguas contaminadas, peligro de muerte" en el lugar. Los curiosos que van allí a bañarse hacen caso omiso de ellos, ingresando por diversos sectores de la extensa cava de Scarpatto. Cuando el lugar fue cercado, lamentablemente el alambrado perimetral fue sustraído en varias ocasiones por desconocidos.

Alambrado vandalizado

En ese sentido, una ordenanza municipal que data de 2000, establece que el lugar debe estar alambrado y vigilado, para impedir más muertes. En reiteradas ocasiones los vecinos han reclamado el relleno de esa peligrosa cava.

Los bomberos, que son convocados cuando alguien desaparece súbitamente de la superficie, deben tomar numerosas precauciones al momento de rastrear el cuerpo en aguas en las que la visibilidad es nula, y en la que las corrientes subterráneas y los elementos arrojados dificultan la búsqueda.

Cabe recordar que a fines de noviembre -en consonancia con el inicio de las altas temperaturas- el municipio advirtió que está prohibido el ingreso a las tosqueras, por ser muy peligrosas: aún un nadador experto se enfrenta a que una vez en sus aguas no puede salir, debido a los bordes resbaladizos y que se desmoronan con facilidad.