El cierre del cruce -previsto para la construcción de un bajovías- estaba programado para ayer a la mañana, pero se precipitó el último sábado ante las amenazas de manifestación de los vecinos que se oponen a la obra. En este sentido, la Municipalidad interrumpió el tránsito en Espora desde Crámer, del lado Este de la barrera; mientras que en el sector Oeste lo hizo en San Martín y Avellaneda, donde colocó rejas, montículos de tierra que impiden el paso de los vehículos.
De esta manera, para cruzar de un lado al otro de las vías sólo quedaron tres cruces entre Don Bosco y Quilmes. Uno es el de la estación Don Bosco, el otro el de la calle Ramella y, por último, el de la avenida Las Heras, que demarca el límite entre Quilmes y Bernal.