En Quilmes todavía resuena el golpe que le propició Defensa. El entrenador Ricardo Caruso Lombardi analizó la segunda derrota al hilo de su equipo en el estadio Tito Tomaghello, consideró que la expulsión de Sebastián Romero cambió el partido, y dijo que los futbolistas le dieron “respuestas” en la cancha. “Ahora ya está, hay que bancársela y seguir trabajando. No estamos en una crisis”, señaló el técnico del Decano; aunque por lo que viene mostrando su equipo en el campo de juego esto no parece ser así, ya que el rendimiento de Quilmes viene en caída libre.
Caruso habló de la reestructuración del equipo y si bien reconoció que dio resultado, dijo que los jugadores cumplieron. “Creo que los cambios que hice no incidieron en el resultado, pero los jugadores cumplieron casi todos. Lo que pasa que es como todo, a (Emiliano) Carrasco quizás le costó adaptarse, Martín (Giménez) empezó bien de nueve, después lo tuve que tirar para el costado porque nos estaban complicando por el lado derecho. Creo que se emparejó mucho el partido en es momento. Después creo que fue parejo para los dos lados, podía haber sido para cualquiera de los dos y terminó siendo para Defensa por el gol ése al minuto”, comentó el entrenador de Quilmes.
Para Caruso, el segundo gol de Defensa apenas iniciado el segundo tiempo influyó, pero la expulsión de Romero fue determinante. “Ese gol nos complicó bastante. Aunque creo que más nos complicó la expulsión de Romero porque nunca supimos cómo superar esa expulsión. Ellos nos llegaron con dos o tres jugadas a lo último, cuando saqué a (Wilfredo) Olivera también. Pero bueno, lamentablemente no pudimos llegar al empate y el partido se fue diluyendo, y quedó muy monótono”, deslizó el técnico de Quilmes.