El dolor del descenso todavía está a flor de piel y seguirá instalado en la ciudad por un largo rato. Quilmes tuvo todos los resultados que necesitaba para conseguir la salvación, el milagro por el que tanto se luchó desde la llegada de Ricardo Caruso Lombardi, pero no pudo con Olimpo de Bahía Blanca y quedó condenado a jugar otra vez en la Primera B Nacional. “La tristeza que tiene la gente es la misma que tenemos nosotros”, comentó Caruso, con los ojos llenos de lágrimas. Queja “Irte al descenso en este partido, contra un equipo que solamen te pasó una vez mitad de cancha, da mucha bronca. Nos ganó un equipo que no pateó al arco. Mirá la mala suerte que tenemos que el arquero que terminó siendo figura es el que estaba muerto de frío en el banco. Ya está, hicimos todo para dejar a Quilmes en Primera, pero no se pudo”, se lamentó el entrenador quilmeño. Y sostuvo: “No puedo creer que hayamos perdido este partido. Tendríamos que haber ganado por tres goles, pero no se nos dio. Me duele mucho porque todo el esfuerzo se cayó en un partido que teníamos que haber ganado fácil. En el segundo tiempo los metimos en un arco. El ping pong terminó quince a uno, no lo puedo creer”. Luego Caruso Lombardi habló del orgullo que siente por su equipo: “Igual estoy orgulloso de este equipo. Hicimos todo para quedarnos, pero Dios no quiso. Da bronca, ellos defendieron el gol, pero mal, porque les llegamos diez veces con claridad. Este equipo no merecía irse al descenso. Uno no queda bien de esto, es la primera vez que me pasa, pero el fútbol es así”.
15 a 1
En este sentido, el entrenador de Quilmes agregó: “Me duele mucho, porque la verdad con todo el esfuerzo que hizo este plantel no se merecía el descenso. La tristeza que tiene la gente es la misma que tenemos nosotros. Hace tres meses que estoy acá y me dieron todas alegrías. Nos fuimos porque Dios quiso. El ping pong terminó 15 a 1, porque Quilmes lo atacó todo el tiempo y no entró ninguna. Irme así me pone orgulloso, se lo dije a los jugadores, que fue un orgullo tenerlos como futbolistas y como personas”.
“Hicimos todo”
Y concluyó: “Hicimos todo. La vida futbolística es muy ingrata. Yo siento que no me fui al descenso. Lamentablemente este equipo hizo todo y no se merece perder la categoría”. Trípodi sin pertenencias Por otro lado, el arquero Emmanuel Trípodi sufrió el robo de sus pertenencias cuando abandonaba el estadio y se dirigía hacia la zona del estacionamiento, al subirse a su automóvil. Los encargados del operativo de seguridad, con 900 efectivos a disposición, no pudieron encontrar al/los responsables de la sustracción. Una vez más los megaoperativos que le exigen a Quilmes fallaron.