Quilmes perdió la chance se prenderse en lote de arriba, pero eso no es lo peor del balance del partido ante Patronato de Paraná. Lo más importante son las dudas que dejó el equipo en torno a su rendimiento. Una vez más el Cervecero demostró que está lejos de encontrar el juego y también pagó caro su falta de contundencia y sus descuidos. Por eso las palabras de Caruso suenan conocidas. No es la primera vez que el DT dice “duele como nos empataron”. Hasta acá, Quilmes consiguió llegar al cuatro lugar por su orden, pelotas paradas y actitud; pero para ser el candidato que en el sur esperan, necesita tener fútbol -utilizar a los de buen pie y no abusar del pelotazo-, “comprometerse a jugar”, como señaló y acertó Caneo en sus declaraciones post partido.
Caruso expresó su bronca y reconoció que el equipo no supo ni liquidar ni cerrar el partido. “Uno se fue mal porque hizo todo Quilmes en el partido. En el segundo tiempo pudo haberse liquidado, porque el arquero de ellos tuvo dos o tres paradas muy buenas, pero terminamos también haciendo el gol del ellos. A veces ligás más, a veces menos, y hoy no nos tocó. Quizás debería haber buscado cerrarlo con un cambio diferente, pero en su momento no veía como que ellos nos estaban empujando contra un arco o que pasábamos demasiado peligro”.
En este sentido, el entrenador de Quilmes agregó: “Tal vez tendría que haber sacado un delantero para poner a un volante más y tirar a (Miguel) Caneo adelante, pero no me parecía que estábamos tan mal. Por eso preferí poner a dos delanteros que estaban fresquitos para liquidarles el partido, pero no se pudo”. Y sostuvo: “El partido estaba controlado, no pasaba nada. Hice los cambios de punta por punta porque no había nada que defender. El arquero de ellos tuvo la gran culpa por las intervenciones que hizo. Quizás no pudimos cuidar la ventaja, aunque en realidad me parece porque no pudimos abrochar el segundo gol".