11 de noviembre 2011 - 23:01
Caruso probó nuevas variantes en Quilmes
Si bien el Cervecero tiene una sola baja obligada por lesión, la de Pablo Garnier, el rendimiento ante Desamparados provocó una gran reflexión del entrenador que espera dejar una nueva imagen.
El Cervecero quiere una rápida revancha.
Cirugía mayor en Quilmes. El rendimiento del Cervecero frente a Desamparados fue tan pésimo, tan pobre, tan distinto a la idea que pregona incluso el mismo técnico, que Ricardo Caruso Lombardi decidió pegar un tremendo golpe de timón y cambió medio equipo de cara al encuentro trascendental de mañana frente a Defensa y Justicia en el Tito Tomaghello. En la práctica de fútbol del miércoles había probado cuatro variantes; pero ayer el entrenador, que siguió estando disconforme, volvió a meter mano y en total realizó seis modificaciones en el conjunto principal. Además, la formación que paró Caruso fue con un sistema distinto: 3-4-1-2 (la línea de tres fue la sorpresa). Una vez que terminó el trabajo matutino de ayer, se conocieron los concentrados para visitar al Halcón.
Las cosas no marchan bien en Quilmes. En lo futbolístico, el equipo de Caruso Lombardi ha retrocedido 20 pasos y no solo eso, sino que además, se quedó sin respuestas de ningún tipo. El entrenador comprendió que jugando así la historia iba a empeorar y decidió realizar una cirugía mayor en la formación que perdió como local ante Desamparados. En la mañana de ayer, el entrenador del Cervecero siguió metiendo mano y además de las variantes de nombre, modificó el esquema de juego. El plantel de Quilmes entrenó por la mañana en el estadio Centenario, y allí Ricardo Caruso Lombardi paró el once que tiene en mente para visitar a Defensa (hicieron trabajos tácticos).
El grupo fue divido en dos. Los futbolistas que eligió Caruso para armar el team, se movieron en el estadio. Los jugadores mantuvieron una extensa charla con el entrenador -más de media hora- y luego de esta reunión, realizaron movimientos de defensa y ataque.
El equipo de ayer, no fue el mismo de la práctica formal de fútbol. El entrenador decidió un 3-4-1-2 y la formación tuvo seis modificaciones: Wilfredo Olivera por Damián Leyes, Lucas Rimoldi por el lesionado Pablo Garnier (este cambio es obligado, aunque el nivel de Garnier también viene en picada), el juvenil Emiliano Carrasco (haría su debut oficial desde el primer minuto) por Leandro Díaz, Sebastián Romero por Germán Mandarino, Martín Cauteruccio por Fernando Telechea y Martín Giménez por Pablo Vázquez.