La peña La Espumita Quilmeña celebró el subcampeonato logrado en el TC Rioplatense por el piloto Fernando Cutini con el auto preparado en el taller Poligab, de la misma ciudad, en una de sus tradicionales cenas de los jueves en las que se reúnen asociados y amigos en la sede social de la entidad. En la oportunidad, el presidente de la entidad Carlos Ursich confesó que “estamos muy felices por el logro alcanzado, aunque un poco amargados por no haber accedido al campeonato y de la forma que se nos escapó. Sinceramente, estamos satisfechos por todo el trabajo y sabemos que fuimos los legítimos campeones ya que en la competencia anterior fuimos mal descalificados”. Expectativas Además, Ursich recordó que “cuando tuvimos la primera reunión con Fernando, en enero de este año, le expresamos que todo lo que deseábamos era tener buenos resultados, ser protagonistas y ganar alguna carrera. También se lo pedimos a Gaby Martínez y las cosas se fueron dando y no fue por casualidad porque se trabajó mucho y ganamos tres competiciones así como también la fase regular”, manifestó. “Hacía bastante tiempo que no competíamos y no fue poco el esfuerzo para volver a pista. Este es nuestro segundo año en la categoría, considerada como una de las más importantes del zonal”, agregó el titular de La Espumita Quilmeña. También, Ursich agradeció “a toda la gente que nos acompaño” y calificó a los festejos del último domingo como “increíbles”. “Esto no es una ironía, pero es la primera vez que veo a un campeón con vergüenza de festejar”, comentó luego. “Muy conformes” Por su parte, Fernando Cutini sostuvo: “Si bien nosotros aspiramos a quedarnos con el 1, de todas maneras estamos muy conformes ya que hicimos un año bárbaro y no se dio por esas cosas que pasan en las carreras”. Sin embargo, el piloto auguró un futuro prometedor al comentar que “contamos con un auto espectacular para arrancar el próximo campeonato y creo que también seremos protagonistas en la lucha por el título porque nos encontramos afianzados como equipo y, además, contamos con un grupo humano de primerísimo nivel”. “Me encuentro muy cómodo tanto con el equipo como con la gente de la peña, sólo nos queda seguir adelante con la mira puesta en ser campeones para poder ofrecerles a toda la maravillosa gente la alegría que se merecen”, consideró. Después de la cena, también hicieron uso de la palabra Poli Martínez, quien junto a su hijo manejan el equipo Poligab, y el piloto de Ranelagh Fernando Cutini.