Esta noche a las 19, en la Casa de la Cultura de Florencio Varela, situada en Mitre 149, se realizará un nuevo encuentro del programa nacional “Café Cultura” que, en esta oportunidad, contará con la presencia de Horacio Pietragalla Corti, nieto número 75 recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo. “Café Cultura” es un programa de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, que busca multiplicar espacios de debate e intercambio de opiniones, experiencias y conocimientos por todo el país. La entrada será libre y gratuita. Horacio Pietragalla Corti, que nació el 11 de marzo de 1976, es un argentino hijo de desaparecidos que fue apropiado y luego recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo, convirtiéndose en 2003 el nieto número 75 que este organismo de derechos humanos restituyó a su familia biológica. Es hijo de Horacio “Chacho” Pietragalla, quien fue asesinado en Córdoba por la Triple A, y Liliana Corti, quien fue muerta el 5 de agosto de 1976 en la localidad de Villa Adelina, por grupos de tareas de la dictadura militar. “De la casa de Villa Adelina donde asesinaron a su madre, al bebé de 5 meses lo llevaron a una clínica para colocar, luego, a los hijos de cautivos o asesinados, donde fue apropiado por el represor teniente general Hernán Tefzlaff”, señaló un comunicado municipal.
Detalles
Agregó que “cuando el matrimonio al que pensaban entregar ese niño no lo aceptó, la empleada doméstica que estaba en la casa de Tefzlaff pidió el bebé y se lo entregaron. A esta señora que primero sería llamada ‘madre del corazón’ luego fue reconocida por Pietragalla como ‘apropiadora’”. En 2002, teniendo dudas sobre su identidad, PIetragalla Corti se acercó a la CONADI sin saber que su caso se encontraba en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional 1 a cargo del doctor Roberto Marquevich. El juzgado ordenó la realización de los análisis y el 4 de abril de 2003 el resultado confirmó que se trataba de Horacio, hijo de Liliana y Chacho. En 2003, el mismo año en que recuperó su identidad, Pietragalla Corti recibió los restos de su padre enterrado en una fosa común en el cementerio de San Vicente e identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Los restos de Liliana fueron exhumados el 9 de enero de 1984 e identificados por el mismo Equipo en 2004.