Con una térmica que rozó los 37°C, numerosos comerciantes del centro de Quilmes de la calle Moreno entre Rivadavia y Alsina, pasaron el día sin energía eléctrica, sufriendo no sólo el perjuicio del intenso calor sin ventilación, sino que además se tornó en un día de pérdida porque no pudieron trabajar desde las 11 hasta las 19.30.
Se trató de la vereda impar de la comercial calle Moreno entre Rivadavia y Alsina, en pleno centro quilmeño, y afectó a varios locales que trabajan necesariamente con artefactos eléctricos, por lo que algunos de ellos dejaron pasar unas horas y cuando vieron que no regresaba el servicio, optaron por cerrar el comercio.
Muchos comerciantes expresaron el malestar que les genera pagar impuestos y que llegue el verano y les corten el suministro de energía eléctrica, que en muchos casos también afecta el servicio de agua por estar conectados unos con otros.
El problema pegó con fuerza en las “agencias de turismo de la cuadra que no podían usar sus computadoras y las casas de ropa que no podían luego cerrar sus persianas”, expresó uno de los comerciantes de la cuadra.
En este sentido, Cintia, de la Agencia de Turismo de Moreno 581 comentó cómo vivieron la jornada: “Nos quedamos sin energía eléctrica desde las 11 y hasta las 19.,30, todo el día, así que no pudimos hacer casi nada, porque todo acá funciona con electricidad, incluso el teléfono”.
La empleada explicó: “El calor fue insoportable, no tuvimos computadoras ni teléfono y lo único que pudimos hacer fue tomar nota de lo que nos pedía algún cliente y decirle que le enviaríamos la información al otro día”, confiando en que tendrían luz. Sin ir más lejos, la empleada de la Agencia de Turismo detalló que “en lo que va del año fue el corte de luz más extenso que tuvimos aunque Quilmes suele tener cortes de luz todos los veranos, incluso en otras zonas está pasando lo mismo”. En la cuadra no fueron todos los comerciantes los que padecieron el corte y según manifestó Cintia se debió “a que existen tres fases de energía en la cuadra y por eso algunos estuvimos todo el día sin luz, y otros no tuvieron problema”. “A las 19, cuando comenzó a irse la luz del sol decidimos cerrar e irnos porque, si bien nosotros no manejamos dinero, tampoco queríamos tener problemas de inseguridad que es algo muy común en el centro de Quilmes”, sostuvo Cintia.
Asimismo, además de comercios, el corte de energía también alteró la vida de los vecinos que viven en los edificios de la cuadra, y pese a los reclamos a Edesur, las respuestas no llegaron hasta pasadas las 19: “Estas cosas se repiten y pasan todos los años. Hacen un parche y vuelve a quemarse, siempre es el mismo cable”, se quejó un comerciante.