Los especialistas encuestaron a la población que vive a 200 metros a la redonda de la Subestación Sobral, entre las calles Padre Bruzzone y Río Salado, y lo mismo hicieron en un barrio de Berazategui de similares características, donde los vecinos no estaban expuestos a la ondas que emite una central energética. En paralelo, contrataron una empresa habilitada para medir el electromagnetismo en las inmediaciones de la subestación Sobral, donde se logró medir entre 4 y 7 microteslas de radiación, una cifra muy superior a la recomendada.