09 de agosto 2014 - 15:10
Confirman riesgos mortales por la subestación Sobral
Un estremecedor estudio -que contó con la participación de especialistas nacionales e internacionales- demostró el impacto de las ondas electromagnéticas en la salud.
confirman riesgos mortales por la subestacion sobral
Los vecinos que viven en los alrededores de la subestación Sobral, de Ezpeleta, tienen siete veces más posibilidades de contraer cáncer y tres veces más de morir por esta enfermedad en comparación con otro barrio, según demostró un estudio científico realizado por expertos de la Universidad de La Plata, en relación al impacto que tiene el electromagnetismo en la salud de los humanos.

El preocupante informe fue realizado por Edgardo Schinder -especialista en Salud Pública de la Universidad de Jerusalén y miembro de la Organización Mundial de la Salud-, Vanesa Salgado -de la UBA-, Adriana Softa -especialista en Epidemiología de la Universidad de Córdoba- y Leda Giannuzzi -doctora en toxicología de la Universidad de La Plata-. Los resultados del mismo fueron supervisados por especialistas del Conicet y de Instituto Nacional de Epidemiología de Mar del Plata, que depende del Ministerio de Salud de la Nación.

Los especialistas encuestaron a la población que vive a 200 metros a la redonda de la Subestación Sobral, entre las calles Padre Bruzzone y Río Salado, y lo mismo hicieron en un barrio de Berazategui de similares características, donde los vecinos no estaban expuestos a la ondas que emite una central energética. En paralelo, contrataron una empresa habilitada para medir el electromagnetismo en las inmediaciones de la subestación Sobral, donde se logró medir entre 4 y 7 microteslas de radiación, una cifra muy superior a la recomendada.

Según estudios nacionales e internacionales, la exposición al electromagnetismo después de los 0,3 microteslas daña la salud. Sin embargo, desde el año 1998, la resolución N° 77 del Ente Nacional Regulador de la Electricidad permite hasta 25, una cifra llamativa si se tiene en cuenta el reciente estudio.

De este modo, se comprobó aquello que durante más de una década sostuvieron los vecinos de Ezpeleta que luchan contra la subestación Sobral, a la que califican como "una fábrica de cáncer". En este sentido, el "Mapa de la Muerte" que ellos mismo elaboraron -ahora- tiene respaldo científico.