El próximo martes a las 10 se llevará a cabo una audiencia pública en la que debe confirmarse la condena que en junio de 2010 recibió el ex policía bonaerense, José Salmo, quien dejó en sillas de ruedas a Carla Lacorte al dispararle cuando perseguía a un ladrón en medio de una calle de Quilmes en el año 2001.
Cabe recordar que, esta reunión judicial se tuvo que llevar a cabo el año pasado, pero por un pedido de recusación a los jueces por parte del imputado.
Según Lacorte, “en el 2010 logramos que después de nueve años de lucha Salmo fuera preso. Sin embargo, a los pocos días, un fallo de la Cámara quilmeña, propio de la dictadura militar, donde se llega a cuestionar mi ideología política y mi militancia en los derechos humanos, liberó al policía que estuvo a punto de matarme. Queremos un castigo efectivo porque es un asesino de gatillo fácil que sigue opinando que actuó en cumplimiento del deber, aunque casi me mata”.
Además, enfatizó que “a casi once años de los hechos que me condenaron a una silla de ruedas, Salmo sigue libre, una situación que deja, como en tantos otros casos, la conclusión que esta práctica criminal no tiene castigo. La impunidad sólo genera más impunidad y represión, más casos de gatillo fácil que, como vimos en los últimos meses, se han multiplicado. Por este flagelo muere una persona cada 28 horas, por lo general jóvenes, en nuestro país”.