09 de junio 2013 - 17:24
Conmovedor pedido de ayuda de joven matrimonio
Leandro y María de los Angeles tienen tres hijos y viven en una casilla en la ribera de Quilmes, en pésimas condiciones. Piden materiales de construcción y sueñan con poder trabajar en blanco por primera vez.
conmovedor pedido de ayuda de joven matrimonio
No hace falta ir muy lejos para "mirar a la cara" a la pobreza. Esa dura realidad social -tan ajena para algunos- está a la vuelta de la esquina. La ribera de Quilmes es uno de esos lugares en los que se vive como se puede.

Casas de chapa, cartón y madera. Padres desocupados. Amas de casa al cuidado de decenas de chicos, propios y ajenos. Jaurías de perros de todos los tamaños y colores rompiendo bolsas de basura en las calles de tierra.

Allí, donde las ambiciones se limitan a la satisfacción de las necesidades básicas, vive un joven matrimonio que anhela lo que muchos: la casa propia. Leandro Reynoso Montiel y María de los Angeles Tomaso conocieron la ira de la naturaleza el 2 de abril de 2012, cuando el tornado que destruyó gran parte del Conurbano arrancó de cuajo la vivienda que habían construido con tanto esfuerzo.

Este joven matrimonio (ambos tienen 25 años) y sus tres hijos estaban dentro de la casa cuando el viento la arrasó. "Se vino todo abajo. Estaba cocinando y me quemé la cara con la comida", contó María de los Angeles, quien asegura que ya no quieren vivir más en una casa sobre pilotes por miedo a que se repita la misma pesadilla.

Desde ese trágico día, esta familia quilmeña quedó en la calle. Luego de varios días fueron a vivir a lo de un familiar, pero ahora están en una humilde casilla en condiciones inhumanas. Para colmo, Leandro está desocupado y se arregla cartoneando para darle de comer a sus hijos.

"Recién ahora tengo documento", confiesa el joven, de buena presencia y dicción.

Techo y trabajo
"La Municipalidad nos dio unos cheques, con los que repusimos la ropa que perdimos ese día y compramos algunos materiales para reconstruir nuestra casa. Pero nos robaron todo", lamentó Leandro, quien le pide a los lectores de El Quilmeño que le den una mano para recuperar los materiales.

"Si alguien tiene sobrantes de construcción, chapas u otros elementos, les pido que me ayuden. Quiero darle un techo digno a mis hijos. También, sueño con poder trabajar en blanco algún día, se hacer muchas cosas", aseguró.

Para ayudar a estos jóvenes quilmeños, llamar al 15-2427-9753 o al 15-3037-5604.