A plena luz
Según Penas, "la mayoría está poniendo alarmas". "Yo no lo dudé y mandé a instalarme un sistema de alarmas. No quería esperar a que me toque a mi también", remarcó.‹
La problemática de los comerciantes de la Avenida 14 que se encuentran más alejados se trasladó hacia el Centro. Históricamente, los locales fuera del casco céntrico sobre ese corredor eran los que más sufrían; y con un modus operandi
similar.
Siempre, los robos se repetían en el horario de la primera mañana, es decir cuando los locales abren sus puertas -entre las 8 y las 9-, y en lo que se llama "el corte", cuando muchos cierran por algunas horas de la tarde, pero otros tantos siguen trabajando.
En esas franjas, el flujo de transeúntes, clientes y comerciantes baja considerablemente. Entonces, los delincuentes aprovechan y se meten a los negocios.