En diálogo con este medio, una mujer -empleada de una remisería, ubicada a metros de donde mataron al efectivo- explicó que "la zona es muy insegura", al tiempo que sostuvo: "Acá tuvimos el caso de Matías, que movilizó a todo el barrio y a gente de otros lugares. Ahora pasó lo del policía de la Shell. La delincuencia está instalada como en todos lados", remarcó.
En ese sector de Quilmes Oeste, los reclamos de inseguridad son constantes y, por la violenta muerte del uniformado, se renovaron las exigencias de "mayor patrullaje y más cámaras para las calles internas", manifestó la trabajadora.
No obstante, la mujer agregó que "la inseguridad se agrava por los boliches" que hay sobre avenida Calchaquí, ya que son reiterados los conflictos, robos y peleas protagonizadas por jóvenes alcoholizados.
A sangre fría
El suboficial de la policía bonaerense fue asesinado de dos balazos al enfrentarse con dos delincuentes que asaltaron la estación de servicio de Craviotto y avenida Calchaquí, en el barrio Parque Calchaquí de Quilmes Oeste.
La víctima fue identificada como el teniente primero Marcelo Fernando Vicaria, de 40 años, padre de tres hijos. En el marco de la investigación, detuvieron a uno de los acusados y, al cierre de esta edición, buscaban al malviviente restante.
Andrea, una canillita que fue testigo ocular del hecho, dialogó con la prensa y describió: "Estaba armando los diarios y sentí gritos. Vi al policía que sacaba a uno, a veces hay jóvenes que suelen robar cosas y se las guardan. Cuando vi que empezó a luchar, entendí que era más serio. Cuando le puso una pierna encima al que tenía él, se dio cuenta que adentro había otro. Empezó a gritar 'tirá el arma' y le pegó un tiro. Mientras pasaba eso, el otro ladrón se zafó, comenzaron a los tiros y mató al policía", dijo la mujer.