La flamante planta depuradora -una de las más importantes de América Latina- está ubicada en Avenida 14 y la ribera del río, y tiene una capacidad de tratamiento de 120 mil metros cúbicos por hora.
Más de 20 años de lucha
La planta depuradora de líquidos cloacales de Berazategui, que fue inaugurada ayer por la presidenta Cristina Fernández, se concreta tras 20 años de promesas incumplidas.
La historia comenzó en 1993 cuando la empresa Aguas Argentinas debía construir un establecimiento para el tratamiento de desechos, pero nunca lo hizo.
Siete años después, la comuna berazateguense inició una importante demanda judicial porque los desechos cloacales llegaban al río sin ningún tratamiento.
Posteriormente, en el 2003, la Corte Suprema de Justicia de la Nación llegó a un acuerdo previo global con Aguas Argentinas, que no fue cumplido.
A todo esto, por voluntad del Presidente, Néstor Kirchner, el Estado Nacional se comprometió a construir la planta depuradora de líquidos cloacales y la obra comenzó durante la gestión de la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
Asimismo, a manera de resarcimiento por los años en los que Berazategui fue perjudicado con el vuelco cloacal sin tratamiento, Néstor Kirchner ordenó trabajos de infraestructura complementarios, como la repavimentación y ensanche de la Avenida Mitre en toda su extensión.