26 de noviembre 2014 - 19:10
Cuatro décadas de un grupo de Acción Católica
La iniciativa nació en la década del ‘70, de la mano de Martín Alarcón, y fue una de las herramientas de inclusión y formación cristiana más importantes de Lanús Este. Lo celebraron y brindaron testimonios.
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Como muchas instituciones, la Iglesia se yergue como una de los espacios que más niños y jóvenes nuclear en torno a la noción de comunidad, desde una óptica de fe. A mediados de los años setenta, el Padre Martín Alarcón, a cargo de la parroquia Santa Inés sita en Magdalena 3365, de Lanús Este, decidió replicar su experiencia en otras comunidades y fundó el grupo Aspirantes de Acción Católica.

Cuatro décadas más tarde, el grupo acaba de festejar ese tiempo de trabajo y fe con una celebración religiosa y una reunión que congregó a todas las generaciones.

Jugar a la pelota con amigos, vivir la fe desde niños e interiorizarse en la vida en comunidad son algunos de los principales valores y características que el grupo Aspirantes promueve desde hace 40 años.

El espacio está destinado a la integración social desde una óptica religiosa y a la promoción de valores que tienden a fortalecer los vínculos sociales desde la temprana infancia.

Angel Celeiro, primer dirigente de grupo de varones de Aspirantes, destacó: "Fue mi primera gran responsabilidad siendo un adolescente. Conducir a un grupo de niños cuya edad apenas superaba, forjar amistades que todavía perduran y sobre todo poder trasmitir el mensaje de Jesús".

El grupo nació de la mano del Padre Martín Alarcón, que pocos meses antes de fundarlo había desembarcado como párroco de esa comunidad de Lanús Este. El sacerdote quería reproducir el grupo de niños de Acción Católica del cual fue asesor en la parroquia Sagrada Familia de Banfield -Pueyrredón al 1600- y para ello invitó a algunos de los monaguillos que lo acompañaban en las celebraciones litúrgicas y designó como delegado a Celeiro, quien, a su vez, llevó a sus amigos del barrio.

Por su parte, Carlos Javier Rodríguez, quien fue aspirante cuando niño y delegado del grupo de grande, aseguró que "cómo aspirante fue mi contención, ese lugar donde me hacían sentir importante y fue el lugar donde conocí a mis hermanos y amigos. Cómo delegado fue esa la tarea que me forjó como sujeto social".

En tanto Rodríguez, que fue presidente la institución a nivel parroquial y hoy forma parte del Equipo Diocesano de Formación de Acción Católica en la Diócesis de Avellaneda- Lanús, también precisó: "Me ayudó a incursionar en el liderazgo, pero no cualquier liderazgo, el liderazgo que Dios me ponía en el camino, escuchando al otro, viendo la necesidad del otro, dignificando el trabajo en comunidad".

Fuertes lazos

El grupo forjó tan fuertes lazos que muchos de aquellos chicos hoy siguen vinculados con la institución.

"Hay que considerar que se trataba de niños de entre 8 a 12 años, que hoy son hombres y muy pocos viven en las cercanías del templo. Incluso Marcelo Quintero, uno de los ocho miembros originales, falleció al igual que el Padre Martín. Aún así muchos se acercan para celebraciones importantes como las fiestas patronales de Santa Inés o para Cristo Rey", explicó Angel Celeiro.