Angel Celeiro, primer dirigente de grupo de varones de Aspirantes, destacó: "Fue mi primera gran responsabilidad siendo un adolescente. Conducir a un grupo de niños cuya edad apenas superaba, forjar amistades que todavía perduran y sobre todo poder trasmitir el mensaje de Jesús".
El grupo nació de la mano del Padre Martín Alarcón, que pocos meses antes de fundarlo había desembarcado como párroco de esa comunidad de Lanús Este. El sacerdote quería reproducir el grupo de niños de Acción Católica del cual fue asesor en la parroquia Sagrada Familia de Banfield -Pueyrredón al 1600- y para ello invitó a algunos de los monaguillos que lo acompañaban en las celebraciones litúrgicas y designó como delegado a Celeiro, quien, a su vez, llevó a sus amigos del barrio.
Por su parte, Carlos Javier Rodríguez, quien fue aspirante cuando niño y delegado del grupo de grande, aseguró que "cómo aspirante fue mi contención, ese lugar donde me hacían sentir importante y fue el lugar donde conocí a mis hermanos y amigos. Cómo delegado fue esa la tarea que me forjó como sujeto social".
En tanto Rodríguez, que fue presidente la institución a nivel parroquial y hoy forma parte del Equipo Diocesano de Formación de Acción Católica en la Diócesis de Avellaneda- Lanús, también precisó: "Me ayudó a incursionar en el liderazgo, pero no cualquier liderazgo, el liderazgo que Dios me ponía en el camino, escuchando al otro, viendo la necesidad del otro, dignificando el trabajo en comunidad".
Fuertes lazos
El grupo forjó tan fuertes lazos que muchos de aquellos chicos hoy siguen vinculados con la institución.
"Hay que considerar que se trataba de niños de entre 8 a 12 años, que hoy son hombres y muy pocos viven en las cercanías del templo. Incluso Marcelo Quintero, uno de los ocho miembros originales, falleció al igual que el Padre Martín. Aún así muchos se acercan para celebraciones importantes como las fiestas patronales de Santa Inés o para Cristo Rey", explicó Angel Celeiro.