El piloto de Florencio Varela Dante Gil ingresó a la categoría TC Rioplatense, cuando ya se llevaban varias fechas disputadas del campeonato. Su auto es un Chevrolet ya que es la marca preferida que siguen desde que su abuelo tenía taller mecánico en la ciudad y a la que se sumaron su padre y él.
Es fácil deducir que la herencia fierrera se transmite generación a generación y su pasión por correr se justifica. Sobre sus inicios indicó: “Desde muy joven en autos de picadas realicé mis primeras experiencias y un día Horacio Esperanza, gran amigo mío me invitó a probar una cafetera en Estancia Chica. No lo podía creer y esperé con muchas ansias ese día, recuerdo que él giró unas vueltas y luego subí yo. Horacio quedó muy entusiasmado por el tiempo que logré y ese fue el empujón que necesitaba para decidirme por el armado de una cafetera para el Biplaza de Brandsen, por supuesto con Chevrolet. Mi imaginación volaba y ya me veía corriendo en TC y saludando a la barra de La 15. Comencé con un seis cilindros y tuve la suerte de salir campeón en el 2006 con Marcelo Mamán que me hacía el motor y el chasis Darío Barbaceto, en 2007 salí subcampeón y en el 2009 armamos una cafetera para la misma categoría con Horacio Esperanza y también logramos el campeonato”.
Sobre su ingreso al TC Rioplatense, agregó: “Comenzamos a pensar en cambiar de categoría, con mucho dolor, ya que las cafeteras hacen un gran esfuerzo en seguir vigentes. Es una categoría que yo la disfruté mucho, uno está a cinco centímetros del piso, el escape pasa por el costado, el carburador por delante y la palanca de cambios, todo es muy hermoso. Por la gran amistad que tenemos con Poli y Gaby Martínez, siempre estuvimos cerca del TC Rioplatense y gracias a una familia por la cual yo pude hacerlo, que son los Cutini, a quienes aprecio mucho, me dieron una mano tremenda, tanto Hugo como su hermano Fernando, que es a quien le compré el auto”.
“Sólo corrimos siete competencias, con buenos resultados parciales. Solo en la última clasificamos dentro de los 10, largamos la serie terceros y veníamos como para seguir avanzando y se rompió el motor, Gaby me entregó uno de sus motores, largué último y remontamos hasta el sexto puesto. Estoy rodeado de grandes amigos y las malas las bancamos juntos, este año seguramente estaremos como protagonistas, porque tengo un gran auto, debo agradecer a la gente que me auspicia, también a José Cutini, a todos los mencionados anteriormente, a José Morrón, a los que me siguen, a mi esposa Flavia Del Valle y a mis hijos Lucas e Isidoro, a todos gracias”, concluyó.