Volver a empezar
Junto a su ayudante, Domingo Mansilla tuvo suerte con su nuevo oficio, ya que muchos vecinos requerían sus servicios como albañil para elevar el nivel de las casas afectadas por el avance del agua. A raíz del éxito, el ex comerciante comenzó a subir el nivel de su propio negocio, con la esperanza de algún día poder reabrir la ferretería. "Desde febrero hasta hoy no me pude recuperar y sigo con la albañilería. Pero le estoy subiendo el piso a la ferretería, para no tener más problemas cuando la pueda reinaugurar", afirmó el trabajador a este medio.
Así como hay muchos que pueden pagar materiales y mano de obra para construir hacia arriba, otra gran porción no dispone de esos recursos y se encuentra en serio riesgo por los anegamientos que produce el desborde del arroyo San Francisco. La incertidumbre ante nuevas inundaciones no le permite a las familias ni siquiera renovar los muebles que se destruyeron por el agua que ingresó a sus casas.