28 de febrero 2011 - 00:00
Defensa, expectante
No perder de visitante siempre se puede considerar como positivo.
Un punto que con el correr de las fechas se verá si sirvió mucho, poco o nada. Defensa fue a Caballito y volvió a Florencio Varela con ese empate en cero, por el que tuvo que trabajar bastante y de esa manera, le alcanzó para controlar los embates del local y hasta poder contar con la chance de quedarse con todo. Todavía no puede despegar del fondo de la tabla de posiciones y cuenta con algo de aire en la de los promedios, pero no perder de visitante siempre se puede considerar como positivo. A partir de la idea de controlar al local, para recién después intentar sorprenderlo, los dirigidos por “Pancho” Martínez cumplieron, a medias, con su libreto. Fue Ferro, el que generó las únicas jugadas claras de gol en un partido de vuelo bajo, ya que al “Halcón” le costó muchísimo progresar en ofensiva. No obstante, en el tramo final, ante la desesperación del dueño de casa, controló las acciones y de haberse animado, bien pudo quedarse con el premio mayor. Por lo hecho a lo largo del partido, el empate no le cayó mal a Defensa, en un choque clave ante un adversario que parece estar instalado en la misma pelea, la de sumar para esquivarle al descenso o la Promoción. El planteo de 4-4-2 desnudaba la idea primaria de cuidarse, más que proponer, pese a que los mediocampistas externos (Diego García y Emiliano Romero) tienen características ofensivas. A pesar de ello, la pelota nunca llegó con claridad a Leandro Fernández y al uruguayo Víctor Píriz Alvez. El doble cinco con Jorge Medina y Cristian Leiva resultó fundamental para contener los embates del elenco “verdolaga” y ya en el segundo tiempo, todo se hizo más equilibrado. El equipo del cuestionado José María Bianco careció de claridad y ello contribuyó a la labor defensiva de los varelenses, que con los ingresos de Mauro Milano (debut para el ex Huracán, proveniente del fútbol griego) y Jonatan Chávez intentó oxigenar el ataque. Nada se iba a modificar, el 0 a 0 quedó sellado y hasta justificado por las falencias de uno y otro. Sin dudas, lo que para Ferro Carril Oeste tuvo sabor a derrota, a dos puntos que quedaron en el camino, para Defensa y Justicia significó la contrario, casi un triunfo y una unidad para la magra cosecha de la actual temporada. Se viene otro rival de similares características, como lo es el Deportivo Merlo, pero frente a la condición de local, las obligaciones son distintas. En el “Tito” Tomaghello, si se pretende empezar a salir a flote, no queda otra que ganar si o si. Para el riojano Cristian Leiva, uno de los refuerzos de jerarquía para la segunda mitad del campeonato, el empate “sirve para seguir suman, que es lo que buscamos en esta etapa. El partido fue parejo, quizás ellos tuvieron las situaciones más claras, pero creo que lo terminamos controlando bien. Veníamos de un triunfo y queríamos otro, pero cuando no se puede ganar, lo importante es no perder. Faltan muchas fechas y el objetivo está claro, dejar a Defensa en la categoría y hacer la mayor cantidad de puntos para mejorar el promedio”. El análisis del experimentado volante central refleja este período de transición que atraviesa el “Halcón”, donde la idea de obtener una identidad de juego para el equipo parece quedar en un segundo plano frente a la urgencia de sacar resultados. En realidad, una cosa debería ser consecuencia de la otra, pero la necesidad lleva a alterar el orden de prioridades, cuando no es lo más aconsejable.