31 de mayo 2011 - 00:00
Defensa
Al margen del resultado negativo en San Juan, por la errática campaña de esta temporada, Defensa y Justicia iba a terminar con el equipo penando por la permanencia en la divisional. No hubo milagro, pese a que desde la llegada de Ricardo Rodríguez como técnico hubo un pequeño repunte y se sumaron algunos puntos importantes. Si bien todo indica que la posibilidad del descenso directo está casi descartada, al menos que ocurra un desastre, el jugar la Promoción para revalidar el lugar en la categoría es una chance que se agiganta. El Halcón aparece como obligado a ganar en las tres fechas que restan y aún así seguirá dependiendo de la suerte de Deportivo Merlo, San Martín de Tucumán (lo enfrentará de visitante en la 37ma. Jornada) y Almirante Brown, que dividen distinto. El choque ante Belgrano del próximo fin de semana es trascendental. Los cordobeses se juegan sostener el 4to. Puesto en la tabla de posiciones y así pelear por el ascenso a la “A” y Defensa necesita esos tres puntos para intentar no caer en la zona peligrosa. Sin margen de error, ni tiempo para palabras, los jugadores deberán demostrar que en Florencio Varela hay que ganar sí o sí, aunque ni siquiera eso alcance. Por lo tanto, habrá que esperar por los caídas de Merlo de visitante con Instituto, el santo tucumano que viajará a Mar del Plata para chocar con Aldosivi y en Isidro Casanova, el local recibiendo a San Martín de San Juan. Un panorama complejo, pero no imposible. De todas maneras, de no conseguir la victoria todo se transformará en más difícil, pese a que los resultados ajenos “ayuden”. Además, ahí no terminará la historia y los últimos dos encuentros del torneo, visitando a San Martín de Tucumán (rival directo) y jugando como local ante un Rosario Central (un grande que, para esa altura, ya no tendría chances de volver a Primera), representarían un desafío mayúsculo para los dirigidos por el “Negro” Rodríguez. En la tarde del domingo pasado, Defensa mostró dos caras. Un primer tiempo algo timorato, que le permitió al “verdinegro” ejercer el dominio y sacar esa ventaja mínima, que significó el triunfo definitivo. Y en la segunda etapa, ya 0-1 abajo, se adelantó unos metros, fue protagonista y merodeó el empate. El pretender contentarse con el empate como plan original no pudo ser y luego, cuando se animó, el apuro para resolver en ofensiva le jugó en contra. Las variantes para remontar la desventaja tuvieron su efecto, ya que tanto Marcelo Guerrero, como Mauro Milano, le dieron mayor dinámica a la ofensiva. Si bien se entregaron espacios del medio para atrás, la actitud por ir a buscar la igualdad fue uno de los elementos destacados de la presentación en tierras sanjuaninas. En definitiva, fue derrota y preocupación. El hincha ya palpitaba que, tras tantos problemas, se iba a terminar sufriendo para quedarse en la “B Nacional”. Por eso, la situación no causa sorpresa, aunque sin temor, ya que no depende de sí mismo y tendrá que hacer lo suyo, como así también seguir de cerca la suerte de los rivales de ocasión.