13 de junio 2011 - 00:00
Defensa pisó fuerte en Tucumán y hace cuentas
Cuando todos lo daban por “muerto”, Defensa sacó pecho en Tucumán y todavía sueña con el milagro de esquivar la promoción por la permanencia. Sin dudas, está obligado a ganarle a Rosario Central en Varela y esperar que Deportivo Merlo pierda en Rosario ante el descendido Tiro Federal (forzaría un desempate) o mejor aún que Almirante Brown supere a San Martín en Isidro Casanova (se salvaría), ya que en caso de igualar se registraría una triple igualdad. Todos hacen cuentas para no acompañar a Independiente Rivadavia de Mendoza como el otro equipo a revalidar su estadía en la “B Nacional”, sobre todo la gente del “Halcón” que, pese a la gran victoria en tierras tucumamas, por primera vez en la temporada “cayó” en zona de promoción por “mérito” propio, pues en la anterior quedó “condenado” por la victoria de Merlo ante Instituto de visitante. Una situación complicada por cierto, aunque nada es imposible, mientras existan chances matemáticas de zafar. No es momento de reproches, sino de cerrar filas y transcurrir una semana clave para que Defensa y Justicia ostente un espíritu de unidad que le permita quedarse con el triunfo ante los “canallas” y palpitar los otros resultados. Nadie quiere reeditar aquel choque con el Deportivo Morón (con ese 3 a 3 agónico y angustiante que derivó en no descender de categoría), aunque en esta oportunidad, el rival saldría de Nueva Chicago o Defensores de Belgrano, pero para eso hay que ganar y esperar una ayuda extra. Con un panorama adverso, los dirigidos por Ricardo Rodríguez sacaron adelante un choque trascendental en San Miguel de Tucumán, en un partido que lo ganó con la autoridad que indica el 2 a 0 final. Si bien lo abrió rápidamente, con el infantil penal, que Emiliano Romero transformó el gol, luego fue inteligente para controlar las acciones y liquidarlo con una gran combinación ofensiva, que Víctor Píriz Alvez definió para establecer la cifra definitiva. Arriesgó y ganó. Así podría sintetizarse la victoria de Defensa ante el “santo” tucumano. Desde la seguridad en el arco de Martín Perafán, la movilidad de Matías Díaz, el aporte creativo de Emiliano Romero y la potencia para generar espacios arriba de Leandro Fernández fue edificando su superioridad futbolística y psicológica sobre un rival siempre apurado y devorado por los nervios, con sus hinchas presionando en las tribunas y manifestando su descontento. Falta una fecha y puede ser decisiva. El abanico de posibilidades es amplio, aunque ya no depende exclusivamente de lo que pueda lograr el conjunto varelense. Sin dudas, no es el mejor escenario, aunque la esperanza es lo último que se pierde y en el “Tito” Tomaghello ya se consumaron otros milagros.