Otro empate más, otra fecha que pasa sin ganar, otro partido sin convertir, otra decepción. El 0 a 0 ante Aldosivi ha profundizado el malestar en el hincha de Defensa y Justicia y por los rumores que comenzaron a circular en Florencio Varela, tal como ocurrió con Carlos Ramacciotti, los malos resultados achican los plazos de la continuidad de Jorge Bermúdez. De no mediar imprevistos en esta semana, el choque del próximo fin de semana, ante Patronato de Paraná y nuevamente de local, será clave para el entrenador colombiano. Tras el interinato de Juan José Acuña y aquella lejana victoria ante Boca Unidos de Corrientes en el “Tito” Tomaghello, se inició el ciclo del “Patrón” Bermúdez, que renovó las expectativas en la gente. Apenas un aceptable rendimiento en la igualdad ante Atlético Tucumán y poco más, derivando en una racha negativa de seis partidos sin conseguir la victoria. Y como consecuencia de ello, el equipo hundido en las últimas posiciones de la tabla y cada vez más cerca de la zona caliente de los promedios para la permanencia. Luego del empate “positivo”, conseguido en Jujuy, se abría la chance de comenzar a transitar por el camino de la recuperación, ante los dos partidos en Varela y frente a rivales que tampoco andan bien en el campeonato. “Hay que sacar los seis puntos” era la consigna en la previa y ya sabiendo que “se perdieron dos”, ni siquiera obteniendo “los tres que vienen”, el mini balance podría ser considerado positivo.
Sólo voluntad
Del encuentro ante los marplatenses, casi nada para rescatar, apenas la voluntad de ir para adelante, que se evidenció más en la segunda parte, cuando los sucesivos ingresos de Emiliano Romero, Matías Díaz y Leandro Fernández le dieron mayor frescura a la ofensiva. De todas maneras, le costó mucho llegar al arco rival y las intervenciones para sostener el marcador en blanco estuvieron a cargo de Martín Perafán. Entonces, el negocio fue para el visitante, que llegó con toda la intención de llevarse el puntito y estuvo cerca de alzarse con los tres. El mal resultado generó la reacción de los pocos simpatizantes que se hicieron presentes en la tarde del sábado pasado, reprobando a los jugadores y al cuerpo técnico. En las declaraciones posteriores, Bermúdez hizo referencia a la “carga de negatividad” para con el equipo, casi interpretando que el poco crédito que le quedaba está cerca de agotarse y por ende, el cotejo ante los entrerrianos puede marcar una bisagra en la continuidad del proyecto.
Positivo
En defensa del “Patrón” Bermúdez puede argumentarse que, ante la falta de funcionamiento del equipo, nunca se ha empecinado y buscó variantes, tanto en lo táctico, como en los nombres. También, en el mismo sentido, podrá afirmarse que los cambios introducidos, no siempre redundaron en beneficios y que la inestabilidad de los futbolistas al no sentirse titulares puede ser perjudicial. La ineficacia en resultados y goles derivaron en el mal ambiente que se respira en Florencio Varela. La bronca con el nuevo técnico y con algunos jugadores es evidente, ya que la mayoría pretende que jueguen “los chicos del club”, como Luis Jerez Silva, Sergio Velázquez, Leandro Fernández y Pablo Bueno, como así también Emiliano Romero. Estos futbolistas han sido motivo de variantes constantes y sus reemplazantes no han rendido.