El desahogo del final fue superior al grito de los dos goles, que tanto se le venían negando a Defensa y Justicia. Volvió a marcar después de cuatro partidos, aunque para ganar había que sufrir ese embate final de la CAI, que tras achicar la diferencia, se fue con todo en busca del empate, incluyendo los infartantes seis minutos de descuento. Ese “sacarse un peso de encima” resultó fundamental para el “Halcón”, que le costaba reencontrarse con la victoria y de esa manera, ilusionarse con escapar del fondo de la tabla de los promedios y dejar de ser colista en las posiciones. No le sobró mucho, pero superó con justicia a los comodorenses y así se ganó una semana de tranquilidad, a la espera de otro partido clave, pues debe visitar a Ferro, otro de los abonados a la regularidad. Las variantes introducidas por José María Martínez, buscando mayor generación de juego y profundidad en ofensiva, no tuvieron mayor correlato en el desarrollo del primer tiempo, en el que a Defensa le costó imponerse a un rival prolijo y que vino al “Tito” Tomaghello a jugar de igual a igual. De todas maneras, cuando las llegadas escaseaban, Marcelo Cardozo capitalizó un rebote en la puerta del área y con potente remate colocó el 1 a 0. Al margen de los merecimientos, los de Varela habían logrado quebrar la mala racha de no meterla. Y ese envión no se detuvo, ya que Emiliano Romero, en buena definición, estiraba las cifras y parecía historia liquidada. El técnico metió cambios para oxigenar al equipo del medio hacia adelante, apostando a sentenciar la goleada en alguna contra, ya que la CAI no se entregaba y buscaba, aunque no con tanto orden. El descuento, en una de las pocas que no pudo tapar Martín Perafán, generó un doble efecto para el tramo final del cotejo. El visitante “agrandado”, jugado a todo o nada y forzando las situaciones, en base a centros, mientras Defe se aferraba a la victoria, casi de cualquier manera. El “alargue” dispuesto por el árbitro Ariel Suárez no trajo otra cosa que sufrimiento en los castigados hinchas, que sólo sintieron alivio con el pitazo final. Sin brillar, pero derrochando esfuerzo, los dirigidos por “Pancho” Martínez cortaron el maleficio y buscan que este triunfo por 2 a 1 frente a los de Comodoro Rivadavia signifiquen “el punto de partida”. Está claro que al equipo le falta ensamblarse, acoplar a las incorporaciones, que por trayectoria, llegaron para ser titulares. No obstante, ni Diego García, ni Víctor Píriz Alves han rendido todavía y sí resultó importante el aporte de Cristian Leiva en el mediocampo. Mauro Milano fue al banco y Demattei ni siquiera fue convocado.